jueves, 26 de febrero de 2015
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TB.
domingo, 22 de febrero de 2015
Otro día igual.
Llueve en las calles pero hay tormenta en mi corazón. Por mucho que intento salir no encuentro la luz.
No hay manera de que esto mejore. Ni el tiempo ni el amor pueden curar ya mis heridas. Estoy condenada al fracaso y a la desolación.
Mis pasos se tuercen, se pierden, desaparece el camino y el poco rastro que queda se embarra y me voy hundiendo según avanzo.
Socorro.
TB.
lunes, 16 de febrero de 2015
Si yo fuera.
Ojalá pudiera sentir menos o directamente no sentir. Ojalá pudiera ser lo que no soy y tener la fe de que nada importa, de que todo pasa y que nada pesa. Pisar fuerte y avanzar sin miedo. Morder la vida y no preocuparme por la sangre. Sin vendas ni calmantes poder vivir. Poder vivir sola sin preocuparme de nada más que de mi. No llorar, no hundirme ni enrabietame.
Si yo fuera algo frío y duro, como una roca en la costa que aguanta el oleaje inerte y sin queja alguna, todo sería mucho más fácil. Todo tendría sentido y no tendría que reflexionar acerca de mi siguiente paso. No seguir una dirección, no tener un hogar ni un propósito...
Ojalá el simple hecho de levantarme por la mañana fuera tan sencillo como incorporarme y poner los piés en el suelo, vestirme y salir a la calle.
Seguir la rutina o romperla a mi antojo y caminar hacia adelante sin mirar a los lados. Sin disfrutar pero sin sufrir. Borrando las heridas, evitando las caídas.
Si yo fuera...
TB.