La luz de mi Sol se apagó. Pude mirarla a los ojos y observar que ya no podía alumbrar nunca más.
Gracias por todo el calor que me has dado.
Te quiero.
TB.
viernes, 26 de diciembre de 2014
martes, 16 de diciembre de 2014
.
Estar en una pecera cualquiera. Flotar cual hoja de álamo en otoño sobre el agua de un río manso y relajante. El sol reflejado en su rostro. Y luego la luna. Si es que da igual lo que sea que se refleje en su piel, si es la misma la que hace brillar el cielo y todo lo que haya bajo él.
Seguir la corriente y observar. Observar todo pasar y correr, volar. Todo nace y muere, y se convierte en polvo de estrellas. Vuelve a su origen: el espacio. Pero él es etéreo y eterno, es mi felicidad. Él no se mueve al ritmo de la vida. Él se mueve con la corriente, se mueve al ritmo de mis latidos y no pierde detalle del compás. Es como un baile sin fin de sombras bajo una bombilla casi fundida e indecisa pero que nunca terminará de fallecer. Y es esa tenue luz la que ilumina mis mañanas, es él el que las da sentido.
TB.
Seguir la corriente y observar. Observar todo pasar y correr, volar. Todo nace y muere, y se convierte en polvo de estrellas. Vuelve a su origen: el espacio. Pero él es etéreo y eterno, es mi felicidad. Él no se mueve al ritmo de la vida. Él se mueve con la corriente, se mueve al ritmo de mis latidos y no pierde detalle del compás. Es como un baile sin fin de sombras bajo una bombilla casi fundida e indecisa pero que nunca terminará de fallecer. Y es esa tenue luz la que ilumina mis mañanas, es él el que las da sentido.
TB.
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